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Tratamiento para la hidrocefalia

El Lucile Packard Children’s Hospital Stanford es líder mundial en el tratamiento de la hidrocefalia, uno de los trastornos cerebrales más comunes entre recién nacidos y bebés. El trastorno que se deriva de una acumulación del líquido cefalorraquídeo en el cerebro y en la columna vertebral, puede agrandar la cabeza de los recién nacidos y niños muy pequeños y ejercer presión en tejido cerebral sensible. Si no se trata, el trastorno puede provocar problemas de salud y cognitivos graves.

Afortunadamente, la mayoría de los casos de hidrocefalia se pueden tratar de manera segura y efectiva. En Packard Children’s, los cirujanos han liderado una forma innovadora de abordar este trastorno que se llama endoscópica del tercer ventrículo, o ETV por sus siglas en inglés. Para muchos pacientes pequeños, este nuevo procedimiento representa una mejora significativa a los tratamientos disponibles anteriormente. Aunque que los procedimientos tradicionales se han realizado fidedignamente desde los años 50, requieren una inserción permanente de un tubo sintético en el cerebro llamado derivación. La derivación puede provocar una infección y con demasiada frecuencia se tiene que reemplazar o reparar posteriormente. Por otra parte, la endoscópica del tercer ventrículo, es un procedimiento único que no deja aparatos dentro del paciente. Los cirujanos de Packard Children’s que son parte de la junta consultiva de la National Hydrocephalus Association, están altamente capacitados para realizar ambos procedimientos. Determinar cuál de los procedimientos es el mejor para un paciente, si la ETV o la instalación de una derivación, depende del diagnóstico específico del mismo. Pero cuando proceda, la ETV minimiza las molestias y el riesgo, al tiempo que maximiza la posibilidad del paciente de llevar una vida activa, independiente y sana. Aprenda más con esta animación interactiva en tercera dimensión que ilustra el trastorno y los dos tratamientos principales para la hidrocefalia. Ver la animación interactiva en tercera dimensión >

Un plan para tratar la hidrocefalia

La hidrocefalia puede ocurrir en distintas etapas del desarrollo. Los obstetras normalmente toman medidas de la cabeza del feto durante el embarazo, y muchos casos prenatales se identifican así primero. Cuando se remite a un paciente con hidrocefalia en el útero a los neurocirujanos pediátricos de Packard Children's, éstos se reúnen con la familia para desarrollar un plan de parto seguro y hablar sobre las opciones de tratamiento después del nacimiento. Por otro lado, cuando un niño contrae el trastorno después del nacimiento, su pediatra normalmente es el primero en reconocerlo. En cualquier caso, es importante que los mejores expertos disponibles investiguen la fuente de la hidrocefalia de un paciente y tracen el mejor camino a seguir.

En Packard Children’s, los doctores emplean las últimas tecnologías de RM así como técnicas de exámenes tradicionales en su diagnóstico de la hidrocefalia. Por ejemplo, los rápidos escáneres de RM se utilizan comúnmente tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de pacientes de hidrocefalia y en gran parte han reemplazado los escáneres de TC tradicionales que son mucho más lentos, requieren sedación y conllevan exposición a radiación.

La EVT permite una vuelta a la normalidad más rápida y segura

La endoscópica del tercer ventrículo (EVT) restaura el flujo natural del líquido cefalorraquídeo al crear una apertura en uno de los ventrículos por medio del cual el líquido puede fluir a la base del cerebro. La cirugía, que se puede hacer gracias a muchos avances metodológicos y técnicos (inclusive el uso de una pequeña cámara guiada llamada endoscopio), toma menos de un ahora. Después de dormir a un paciente con anestesia general, el cirujano hace una pequeña incisión en la zona frontal del cráneo y guía un instrumento controlado remotamente a través de la incisión hacia el sistema ventricular. Una vez que se coloca la herramienta, el cirujano hace una pequeña incisión para drenar, normalmente en el piso del tercer ventrículo. Se inserta un globo pequeñito en la nueva incisión y se infla para estirarla. Después de un momento, el globo se desinfla y retira, y deja una apertura que está calibrada de manera precisa para permitir que el líquido cefalorraquídeo salga a la velocidad justa, liberando la presión en el cerebro y reduciendo el tamaño de la cabeza a la normalidad.

Después de que el libre flujo del líquido cefalorraquídeo ha sido restablecido, en algunos casos se tiene que mejorar la ETV con un procedimiento llamado coagulación del plexo coroideo (CPC por sus siglas en inglés). El plexo coroideo, una formación de células tipo red que se extiende a lo largo del borde interior de los ventrículos y que parece una suave boa de plumas, genera el líquido cefalorraquídeo. Con un endoscopio, el cirujano guía un instrumento al plexo coroideo y lo recorta, reduciendo así la producción de líquido cefalorraquídeo en el cerebro.

Una vez que se ha desviado el líquido cefalorraquídeo en el sistema ventricular y, en caso necesario, se haya recortado el plexo coroideo, el cirujano quita los instrumentos y cierra la pequeña incisión. Si todo sale como se espera, esta será la última cirugía de cerebro que el paciente necesite para tratar su hidrocefalia. Después de una ETV, hay una liberación de presión inmediata en el cerebro, el tamaño de los ventrículos se reduce gradualmente y el crecimiento de la cabeza se normaliza. La mayoría de los pacientes solo pasan uno o dos días en el hospital para estar bajo observación y generalmente pueden regresar a sus actividades normales en unas dos semanas.

El procedimiento de derivación tradicional requiere de un implante

Un tratamiento alternativo para la hidrocefalia, que también se realiza en Packard Children’s, requiere de la instalación de un tubo sintético conocido como derivación ventriculoperitoneal, que drena el exceso del líquido cefalorraquídeo del cerebro hacia el abdomen. Al igual que con la ETV, el cirujano hace una incisión en el cráneo del paciente por medio de la cual navega un extremo de la derivación hacia el sistema ventricular. Luego, el cirujano navega el otro extremo por debajo de la piel del paciente, hacia el cuello y normalmente el abdomen, en donde flota libremente un una zona rodeada de órganos. El exceso de líquido cefalorraquídeo fluye del cerebro a la cavidad corporal, en donde se absorbe de forma natural. Una válvula en la derivación regula el flujo de líquido cefalorraquídeo por medio del tubo, lo que permite que el doctor del paciente vigile y ajuste la presión del líquido cefalorraquídeo. La válvula, que normalmente se coloca detrás de la oreja o del cuello del paciente, también tiene una pequeña cámara a través de la cual se pueden tomar muestras periódicas del líquido cefalorraquídeo para determinar si hay biomarcadores de infección o algún otro problema dentro del cerebro. Algunas veces el cirujano también inserta una válvula inalámbrica reprogramable que facilita el ajuste del drenaje del líquido conforme crece el paciente.

Una vez que la derivación y la válvula están en su lugar, el cirujano cierra las incisiones. Al igual que con la ETV, todo el procedimiento toma alrededor de una hora. La mayoría de los pacientes se quedan hospitalizados un par de días para garantizar que la derivación funcione bien y que las zonas que la rodean no tengan infecciones. Todo niño con antecedentes de hidrocefalia debe ser vigilado después de la cirugía. Las visitas clínicas anuales normalmente incluyen una RM y un examen neurológico. El equipo de Packard Children’s cuenta con lo necesario para vigilar y tratar a los pacientes de hidrocefalia de manera segura desde el diagnóstico hasta la edad adulta. 

Los cirujanos de Packard Children’s tratan de manera exitosa la hidrocefalia tanto con ETV/CPC como con derivación, pero cada vez se tratan más pacientes con ETV/CPC. Este procedimiento minimiza la posibilidad de infecciones y otras complicaciones, reduce el tiempo de recuperación en el hospital y elimina la necesidad de más cirugías de cerebro posteriormente. Sin importar cuál procedimiento sea el más apropiado para un niño con hidrocefalia, los doctores de Packard Children’s están equipados para darles la mejor atención disponible.

 

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