Micaela Chapa

"Siento que tengo el control"

A los 17 años de edad, a pesar de ser físicamente activa y ser la capitana del equipo de waterpolo de su escuela, Micaela Chapa pesaba 350 libras. Su obesidad también le estaba provocando problemas de salud, como una apnea del sueño leve, prehipertensión y diabetes.

A la madre de Micaela le pusieron con éxito un bypass gástrico cuando Micaela era niña. Al ver a su hija luchar contra la obesidad, la alentó a explorar la misma opción. Al final, Micaela terminó reuniéndose con el equipo de cirugía para bajar de peso para adolescentes en el Lucile Packard’s Children Hospital Stanford.

Como la mayoría de los pacientes de cirugía para bajar de peso, Micaela empezó a trabajar con un nutriólogo y un psicólogo en la Clínica pediátrica del peso. Con su apoyo, bajó casi 50 libras. Después de la cirugía, el peso siguió bajando constantemente, conforme seguía haciendo ejercicio y reduciendo las porciones de sus alimentos. Ahora, cuatro años después de la cirugía, ha bajado un total de 165 libras y mantiene un peso estable de 180 libras.

Micaela, que ahora es alumna del Solana Community College, dijo que, aunque siempre va a tener que seguir una dieta estricta y un programa de ejercicios, se siente más segura de poder evitar subir de peso.

"Después de la cirugía", comentó, "en verdad me sentí como otra persona, y tenía una herramienta muy potente a mi favor. Por primera vez, me sentí en control para bajar de peso".