Michelle y Miguel Rangel

"Más contentos consigo mismos"

Cuando los hermanos Rangel visitaron la Clínica pediátrica del peso y el programa de Cirugía para bajar de peso para adolescentes, Michelle pesaba 365 libras y Miguel pesaba 385. Tenían problemas para salir, y ellos y sus padres se preocupaban por problemas de salud relacionados con la obesidad como pre diabetes, dolor de la rodilla, desequilibrios hormonales y apnea del sueño. En menos de dos años, con la ayuda del programa de cirugía bariátrica en adolescentes de la Clínica pediátrica del peso, los hermanos Rangel han bajado un total de 200 libras entre los dos. Están disfrutando de jugar deportes y hacer actividades al aire libre y muchos de sus problemas de salud se han resuelto.

Como todo paciente que está considerando la cirugía para bajar de peso, los hermanos Rangel empezaron con un periodo de evaluación. Durante este periodo, pasaron por una serie de evaluaciones y entrenamientos que aseguraron que tenían las habilidades y la dedicación necesaria para ser exitosos. Ya que el enfoque del programa es de colaboración y trabajo en equipo, los niños Rangel bajaron 75 libras en conjunto los seis meses anteriores a la cirugía con una dieta y un programa de ejercicios que los nutriólogos y los psicólogos crearon para ellos.

Informaron que la dieta durante el programa fue la parte más difícil. Tomó entre 8 y 10 semanas que pudieran comer alimentos normales, incluida una dieta completa de líquidos durante un mes después de la cirugía y de 2 a 3 semanas de alimentos en puré después de eso. La cirugía solo implicó una semana de inactividad física, después de la cual "estaban ansiosos de regresar a la escuela", según su mamá.

Miguel y Michelle bajaron 50 libras en los primeros 6 meses después de la cirugía y han bajado otras 50 libras a un año del procedimiento.

Gran parte de su éxito es gracias al compromiso que tienen con su salud. Nunca faltan a una cita a la clínica y se despiertan a las 5:00 a. m. para hacer ejercicio con un amigo de la familia que los entrena. Michelle ahora se emociona al hablar de ir a una escuela de cosmetología y dice que la cirugía, la dieta y el programa de entrenamiento le ayudan a sentirse más cómoda con lo que le depare el futuro. Miguel se ha unido al equipo de fútbol americano en James Lick High School, pero espera con ansias la temporada de fútbol.

Nadie resume su historia mejor que su mamá, Theresa: "Puedo verles en la cara que están más contentos consigo mismos y es claro que les gusta sentirse útiles y serlo".