Programa de conmoción cerebral
El programa de conmoción cerebral de Stanford Medicine Children's Health es un programa integral diseñado para ayudar a su hijo a volver a hacer deportes y actividad regular de manera segura después de una conmoción cerebral. Nuestro equipo multidisciplinario de pediatras y expertos en ortopedia, medicina del deporte, y neurología están disponibles para dar consulta y atención coordinada.
¿Qué es una conmoción cerebral?
Una conmoción cerebral es un traumatismo provocado por un golpe en la cabeza o un impacto en el cuerpo. Una conmoción cerebral puede resultar en cambios temporales en el funcionamiento normal de una persona, especialmente en su atención y equilibrio. Algunos síntomas comunes son visión doble o alteraciones visuales, confusión, aturdimiento, mareo, dolor de cabeza, vómito y pérdida de la memoria de lo que pasó antes o después de la lesión. La mayoría de los jóvenes se recuperarán completamente de una sola conmoción cerebral en dos semanas, pero pueden tardar más. Es importante que un médico evalúe a su hijo.
Signos y síntomas de la conmoción cerebral
Visite a un doctor de inmediato si su hijo está presentando los siguientes síntomas:
- confusión creciente
- dolor de cabeza intenso, que se agrava o que persiste
- múltiples episodios de vómito
- dificultad para despertarse
- dificultad para caminar
- convulsiones
- comportamiento extraño
- debilidad
- pérdida de la visión o una alteración repentina en la misma
- una pupila más grande que la otra
- pérdida del conocimiento
Visite al doctor a los pocos días si su hijo está presentando los siguientes síntomas:
- sentirse aturdido, mareado o confundido
- olvidar lo que pasó en el momento de la lesión
- dolor de cabeza
- náuseas
- sensibilidad a la luz o al ruido
- problemas para concentrarse, dificultad para recordar, lentitud de pensamiento
- cambios emocionales como irritabilidad, tristeza o ansiedad
Consejos para ayudar a su hijo a mejorar
Seguridad: evite los deportes y otras actividades que puedan provocar otro golpe en la cabeza. No se recomienda volver a practicar deportes de contacto o de impacto hasta que se haya valorado al atleta.
Actividad: se aconseja el ejercicio aeróbico de intensidad moderada (NO DE CONTACTO, p. ej. ciclismo o correr) después de 24 o 48 horas de descanso, dependiendo de la recomendación del médico. Monitorear la recuperación y volver a realizar actividades a menudo requiere de la ayuda de los padres, los maestros, y los entrenadores.
Tiempo extra: es posible que las actividades normales tomen más tiempo de lo normal. Dele tanto tiempo como necesite y evite presionarlo a que termine el ejercicio rápido.
En caso de que se le olvide la información, désela: si tiene problemas para recordar información, solo llene los espacios en blanco. Tratar de obligarlo a recordar la información no acelerará la recuperación.
Dé descansos: es posible que le cueste más trabajo poner atención. Anímelo a tomar descansos frecuentes y a trabajar durante periodos más cortos.
Paciencia: es posible que aumente su irritabilidad, que tenga menos tolerancia o se frustre con mayor facilidad que la normal. No se lo tome personal y anímelo a que tome un descanso para calmarse.
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